¿Qué hacer ante una picadura de víbora?
Jul 07, 2026
Las víboras son uno de los animales más incomprendidos de nuestra fauna. En España contamos con tres especies: la víbora hocicuda (Vipera latastei), la víbora cantábrica o de Seoane (Vipera seoanei) y la víbora áspid (Vipera aspis), cuya distribución y diferenciación puedes ver a continuación.

Distribuciones de las víboras extraído de Chamorro et al. (2018).

🐍 La víbora hocicuda (Vipera latastei) es la especie más extendida de la península y puede reconocerse fácilmente por el pequeño “cuerno” levantado en el hocico. Suele habitar zonas mediterráneas, matorrales, laderas pedregosas y áreas de monte bajo.
🐍 La víbora cantábrica (Vipera seoanei) aparece principalmente en el norte peninsular, asociada a ambientes húmedos, brezales, bosques atlánticos y praderas de montaña.
🐍 La víbora áspid (Vipera aspis) ocupa sobre todo áreas montañosas del noreste peninsular, especialmente en zonas prepirenaicas y pirenaicas, donde utiliza roquedos, claros forestales y laderas soleadas.
Todas desempeñan un papel fundamental en los ecosistemas, ayudando a controlar poblaciones de pequeños mamíferos y formando parte del equilibrio natural. Curiosamente, comen poco, unas 4-8 veces al año, pasando el resto del tiempo en reposo, bien estivando durante las épocas o momentos más desfavorables, o aletargadas en sus escondrijos. A pesar de su fama, las víboras no buscan atacar a las personas. Son animales discretos, de comportamiento defensivo, que normalmente detectan nuestra presencia antes de que nosotros detectemos la suya (bien por el olfato o por las vibraciones) y optan por huir o permanecer inmóviles confiando en su camuflaje.
De hecho, muchas personas pasan junto a una víbora sin llegar a verla jamás. Piénsalo, ¿cuántas has visto en el campo?
La mayoría de mordeduras ocurren por accidentes: intentar manipularlas, pisarlas sin querer o introducir las manos en lugares donde descansan. Por eso, la mejor prevención es siempre caminar atentos, utilizar calzado adecuado y respetar cualquier animal que encontremos durante nuestras salidas al campo. ¡Evitar todo tipo de manipulación!
En caso de mordedura, es importante actuar con calma:
✅ Mantener la tranquilidad y alejarse lentamente del animal (aunque es probable que huya).
✅ Reducir el movimiento de la zona afectada a algo más neutral.
✅ Anotar hora, qué especie es (si la conocemos, o localización) y marcar zona afectada.
✅ Llamar al 112 o acudir cuanto antes a un centro sanitario.
✅ Retirar anillos, pulseras o elementos que puedan comprimir si aparece inflamación.
✅ No comprimir, no cortar, no succionar, no aplicar frío ni tomar nada.
Piensa que las picaduras de víboras son, realmente, rarísimas en nuestro país. De hecho, todos los casos tienen un buen pronóstico una vez se llega al hospital, más allá de una fuerte hinchazón, inflamación, dolor agudo y vómitos. Observarlas a distancia, entendiendo su comportamiento y su importancia ecológica, es la mejor manera de perderles el miedo y aprender a convivir con una de las especies más fascinantes de nuestra herpetofauna.
¡Un guía aún así debe estar preparado para todo!
¡No te pierdas nada!
Suscríbete a nuestra lista de miembros para recibir materiales, noticias, proyectos de educación ambiental y ofertas de formación y empleo.
Nunca enviamos spam, ni cedemos los datos. El alta es gratis, la baja también.