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Aún se descubren gatos salvajes: el tilcayo

divulgación científica etologia felina Sep 24, 2026

¿Cómo puede descubrirse un nuevo felino en pleno siglo XXI?

Todo comenzó con una duda. Los pequeños gatos tigre que habitaban los bosques de Bolivia se parecían a otros felinos conocidos de Sudamérica, pero algunas de sus características no terminaban de coincidir con las descripciones existentes. Aquello llevó a la bióloga Paola Nogales-Ascarrunz y a su equipo a plantearse una pregunta aparentemente sencilla: ¿qué gato tigre vive realmente en Bolivia?

 

 

La respuesta terminó siendo mucho más sorprendente de lo esperado. Tras estudiar diferentes ejemplares y comparar su ADN, los investigadores descubrieron que aquellos animales pertenecían a una especie hasta entonces desconocida para la ciencia. La bautizaron como Leopardus tilcayo, conservando el nombre de “tilcayo” con el que ya era conocido por las comunidades locales. Se trata, además, de la primera nueva especie viva de felino descrita formalmente en más de cien años.

Un gato diferente

El tilcayo habita en los bosques nubosos de los Yungas bolivianos, un ecosistema montañoso caracterizado por su elevada humedad y por la presencia casi constante de nubes. Mide alrededor de 46 centímetros y pesa aproximadamente 1,4 kilos, por lo que es más pequeño que muchos gatos domésticos. Su pelaje es marrón claro y presenta numerosas manchas y rosetas irregulares.

Pero distinguir una nueva especie únicamente por su aspecto puede resultar complicado. Los gatos tigre forman parte de lo que los científicos denominan especies crípticas: animales tan parecidos externamente que sus diferencias pueden pasar desapercibidas. Por eso, para averiguar quién era realmente aquel pequeño felino boliviano había que mirar más allá de su pelaje.

 

 

¿Qué escondía su ADN?

El equipo analizó el ADN de 38 gatos procedentes de distintos países sudamericanos, entre ellos varios ejemplares conservados en museos. Los resultados revelaron que los animales agrupados tradicionalmente como gatos tigre pertenecían en realidad a cinco especies genéticamente diferenciadas.

Una de esas líneas evolutivas correspondía precisamente al tilcayo. Según los análisis genéticos, sus antepasados se separaron del resto de gatos tigre hace aproximadamente 1,4 millones de años, acumulando desde entonces suficientes diferencias como para ser considerados una especie distinta.

Todavía sabemos muy poco sobre su forma de vida. Los investigadores solo han podido estudiar directamente dos ejemplares vivos y algunos registros obtenidos mediante cámaras trampa. Estas imágenes apuntan a que podría tratarse de un animal principalmente nocturno, mientras que los restos encontrados en sus excrementos indican que pequeños roedores formarían parte de su alimentación.

Por eso, describir una nueva especie no significa que sepamos inmediatamente todo sobre ella. Ahora comienzan otras preguntas: cuántos tilcayos existen, qué territorio ocupan, cómo se reproducen o cuál es exactamente su estado de conservación.

 

 

Descubrir para poder conservar

El descubrimiento llega, además, en un momento especialmente delicado para su hábitat. Los bosques de los Yungas están sometidos a la presión de la deforestación, la expansión agrícola, los incendios provocados por el ser humano y la minería. Los investigadores consideran prioritario conservar los bosques que todavía permanecen intactos y mantener la conexión entre las diferentes zonas forestales.

Reconocer al tilcayo como una especie independiente permitirá estudiar mejor su población y valorar específicamente las amenazas a las que se enfrenta. Hasta ahora, estos pequeños felinos se evaluaban dentro de grupos más amplios, algo que podía ocultar la verdadera situación de cada una de sus especies.

Su historia también nos recuerda algo sorprendente: incluso dentro de un grupo tan conocido como los felinos todavía quedan animales por descubrir. Quizá imaginemos que encontrar nuevas especies exige adentrarse en lugares jamás explorados, pero a veces basta con observar con atención aquello que creíamos conocer y hacerse la pregunta adecuada. En este caso, el tilcayo llevaba miles de años recorriendo silenciosamente los bosques nubosos de Bolivia. La ciencia simplemente acaba de descubrir quién era.

El descubrimiento del tilcayo demuestra que disciplinas como la zoología, la genética y la conservación todavía tienen mucho que enseñarnos. Conocer la biodiversidad que nos rodea es también el primer paso para comprenderla, valorarla y, sobre todo, protegerla. Y, en este caso, en el tema de felinos, si quieres seguir aprendiendo más... ¡tenemos un curso perfecto para ello!

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